Entre tabúes y ciencia: ¿Cómo luchamos contra un enemigo invisible?

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El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es el causante del SIDA. Cuando una persona se infecta con VIH, este ataca al sistema inmunitario y lo debilita. (Flickr)
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Por Emilia Machado **

Imaginen estar al borde de la muerte por un resfrío, una alergia o cualquier enfermedad extremadamente fácil de tratar. Imaginen que nuestro organismo no pueda defenderse en lo más mínimo ante agentes externos de los más comunes, como partículas en el aire, ácaros, bacterias, entre otros.

Esto, por desgracia, no es solo producto de nuestra imaginación, es la realidad de más de 36,9 millones de personas en el mundo y ha sido capaz de arrebatarles la vida a unas 940.000 sólo en el año 2017, según datos recabados por la Organización Mundial de la Salud en el mismo año (1). Esta terrible enfermedad, este enemigo invisible es conocido como el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA).

El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es el causante del SIDA. Cuando una persona se infecta con VIH, este ataca al sistema inmunitario y lo debilita (2). Para padecer esta enfermedad, sangre, semen o secreciones vaginales infectadas con el virus deben ingresar al organismo. A medida que el sistema de defensa se va debilitando, el portador del VIH se vuelve cada vez más propenso a contraer infecciones, cánceres o afecciones comunes que se presenten con mayor agresividad. Cuando esto sucede, la enfermedad se llama SIDA.

El VIH/SIDA hasta la fecha no tiene cura. Cabe recalcar que una persona puede ser portadora del virus, pero no necesariamente tener el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

Ahora bien, ¿por qué es enemigo invisible? ¿Qué relación tiene el título de este artículo con la enfermedad en sí? Debemos considerar al SIDA como un enemigo invisible ya que a este síndrome le lleva unos 10 años asentarse en el organismo (3). Durante esta década, el VIH se encarga de disminuir la cantidad de linfocitos (células del sistema defensa) drásticamente sin dar mucho aviso.

En los primeros años, el enfermo no presenta síntomas mucho más graves que un sentimiento de malestar, fiebre o dolor de garganta que dura unas semanas, signos fácilmente confundibles con un cuadro gripal. Luego de unos años la persona presenta fatiga, cuadros diarreicos y la aparición de herpes zoster e inflamación de tejidos linfoides, los cuales dan indicios más claros de infección.

Una vez que el conteo de linfocitos es menor a 200 (rango normal: 1000-4500), es ahí donde una persona es diagnosticada SIDA (+) y empieza a sentir los efectos de la “inmunodeficiencia”.

Derribar mitos y debatir

¿Por qué debería ser el VIH/SIDA tema de debate a nivel país? Porque en el Paraguay  se registran más de 15.000 casos de VIH, de los cuales un tercio de ellos se encuentran en estadio de SIDA, según los registros del PRONASIDA en el año 2016 (4). El grupo etario con el mayor porcentaje de diagnosticados es el de jóvenes entre los 20 y 34 años de edad.

Gracias a este estudio también se derriba el tabú de que esta es una enfermedad de personas homosexuales, ya que, de todos los hombres diagnosticados, el 68% eran heterosexuales y el 32% restante eran hombres que tenían sexo con otros hombres.

Esta es una enfermedad que no tiene barreras, no discrimina y que cuando llega, se queda para siempre. Es por ello que conocer esta afección es de suma importancia, y al saber la forma de contagio de la misma, entendemos cómo prevenir su diseminación. Entre las recomendaciones se citan: usar preservativos al tener relaciones sexuales, no intercambiar jeringas o agujas con otras personas y las mujeres embarazadas con VIH (+) deben iniciar un tratamiento.

Esto se conoce como tratamiento antirretroviral y está dirigido a toda persona que padezca VIH/SIDA (5). Su función es la de prevenir que este virus forme nuevas copias de sí mismo. Mientras antes se inicie el tratamiento, mucho mejor.

Queda en nuestras manos poner al Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida como tema de conversación, para que de este modo podamos volver a este enemigo invisible cada vez más visible.

Referencias

(1). World Health Organization, 2017. Global Health Observatory (GHO) data.

(2). Avert, 2018. Global information and education on HIV and AIDS.

(3). Mayo Clinic, 2018. HIV/AIDS

(4). Diario La Nación de Paraguay, 2017. Paraguay registra más de 15 mil casos de VIH, según Pronasida.

(5). Department of Health and Human Services. Understanding HIV/AIDS 

 

*Artículo que obtuvo el segundo lugar de los trabajos presentados en el II Seminario de Comunicación Científica Digital de Ciencia del Sur.

** María Emilia Machado Musri es estudiante de la carrera de medicina y cirugía de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). También es miembro activo de la Sociedad Científica de Estudiantes de Medicina de la UNA. Actualmente se encuentra trabajando en el área de las neurociencias.

 

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