Del incendio de Río de Janeiro a la Asunción cultural: ¿Quién cuida los museos paraguayos?

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El Museo Nacional de Río de Janeiro, antes del incendio que destruyó gran parte de sus exposiciones. (José Roberto da Silva / Museu Nacional)
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De la tristeza infinita a la mutilación de la memoria histórica, el incendio que convirtió cientos de años (conocimiento e información) en cenizas hace unos días en Río de Janeiro desnuda la situación del trato a la ciencia y la cultura regional por parte de las autoridades. Paraguay no escapa de la problemática y, luego de la catástrofe del Museo Nacional, se elevan los reclamos de antaño y se crean nuevas alertas.

Geología, historia, antropología, biología, paleontología, zoología y varias otras ciencias se vieron perjudicadas por la quema del bicentenario museo brasileño, que en estos dos siglos albergó conocimiento, enseñó y divulgó lo que diferentes generaciones de científicos y académicos acumularon en distintas regiones del planeta.

El museo, perteneciente a la Universidad Federal de Río de Janeiro (al cual el presidente Michel Temer ya quiere sacar su control), aseguró días atrás que aunque se destruyeron millones de piezas, todavía no se sabe exactamente qué se perdió. Las imágenes de voluntarios y profesores tratando de rescatar piezas e instrumentos recorrieron el mundo y evidenciaron la valentía, pero también la falta de políticas claras de protección a los patrimonios científicos y culturales.

El Ministerio de Educación del Brasil ya destinó 10 millones de reales (Gs. 13.200.000.000) a las reparaciones y otros R$ 5 millones (Gs. 6.600.000.000) para la recuperación. Mientras, la Asociación de Amigos del Museo Nacional creó cuentas bancarias para recibir donaciones y la dirección del instituto cultural pidió ayuda a los vecinos de la Quinta da Boa Vista, para que ayuden a encontrar páginas de libros o documentos  que volaron durante el incendio.

Para el catedrático, curador y exministro de Cultura de Paraguay, Ticio Escobar, el incendio de Río de Janeiro significa la mutilación de una parte fundamental de la memoria histórica.

“A nosotros nos afecta muy especialmente la pérdida de documentación sobre los guaraníes. Pero también nos afecta en cuanto parte de una comunidad regional e internacional que apoya su memoria en el material perdido. Ese material es, por otra parte, insumo valiosísimo para investigadores de muchas disciplinas como la historia, la antropología, la sociología y la arqueología, por citar solo algunas”, señaló a Ciencia del Sur.

Luego del incendio, el Ministerio de Educación ya destinó un presupuesto para la recuperación del museo. (Wikimedia)

Para el también Director del Centro de Artes Visuales/Museo del Barro, se está dejando de lado la ciencia, las artes o la cultura en general en nuestra región: “El neoliberalismo o, mejor, el neoconservadurismo que gobierna casi toda la región, no considera suficientemente la cultura en cuanto no resulta un valor productivo en términos de rentabilidad. Sólo la valora en clave de mercancía turística o componente de la sociedad del espectáculo, el entretenimiento y la información. También como insumo de la creatividad, la competitividad y la innovación que sirven sobre todo a los intereses corporativos y son conocidos bajo el nombre de ‘Economía naranja’”.

Según Escobar, los museos paraguayos disponen únicamente de sistemas básicos de protección contra incendios, los requeridos por la Municipalidad de Asunción para cualquier construcción y sólo se utilizan protocolos normales de seguridad, los utilizados en cualquier edificio de la capital paraguaya.

Para el exsecretario de cultura, siempre falta más inversión económica en los museos; la institucionalidad cultural no figura entre las prioridades del Estado, que a veces ve en ellas más una carga que un patrimonio cultural indispensable. “Nuestros museos no venden demasiado a la industria turística ni constituyen marcas-país considerables”, agregó.

La promoción de la cultura en todo su proceso: creación, divulgación y consumo es el principal desafío del nuevo Gobierno paraguayo que asumió el mes pasado, según Escobar.

“Debe fortalecerse la institucionalidad, consolidar sus vínculos con la sociedad y asegurar su proyección internacional. Convertir las políticas de Gobierno en políticas de Estado, requisito de ciertas políticas públicas básicas, requiere la contrapartida de la participación ciudadana, la existencia de leyes adecuadas y la presencia firme del Estado”, sostuvo.

“La asignación de presupuesto y la competencia de los gestores culturales resultan tan esenciales como la honestidad y la transparencia en la administración pública”, concluyó el intelectual.

Museo Nacional de Bellas Artes, dependiente de la Secretaría Nacional de Cultura. (Ciencia del Sur)

“El Cabildo está asegurado”

Una de las principales instituciones culturales y edificios emblemáticos de Asunción es el Centro Cultural de la República El Cabildo, que hasta inicios del siglo XXI albergó al Poder Legislativo de Paraguay. Desde  mayo de 2004 dispone de diferentes minimuseos y de exposiciones temporales de arte, literatura, etnología, música e historia política.

Su directora, la artista y profesora de piano Margarita Morselli, aseguró a Ciencia del Sur que el edificio cuenta con seguro contra los siniestros y toma diferentes medidas para mejorar la protección de las piezas expuestas , que tienen valor artístico, patrimonial e histórico para los paraguayos y sudamericanos.

“Todo patrimonio que se pierde nos afecta a todos como humanidad, entendiendo que la cultura es universal. Sentimos una tristeza infinita por lo ocurrido en el Museo Nacional de Río de Janeiro y tenemos el convencimiento de que velar por la cultura a través de acciones y políticas públicas, beneficia a toda la ciudadanía”, dijo Morselli.

Según la gestora cultural, el edificio de El Cabildo está asegurado contra siniestros y cuenta, además, con personal de seguridad las 24 horas todos los días de la semana, cámaras de circuito cerrado en los espacios principales de circulación, extintores, 3 bocas de incendio y una boca seca ubicada fuera del edificio.

El Congreso Nacional otorga un presupuesto para la seguridad y la prevención de incendios de la institución, pues es su extensión cultural.

“En cuanto a las piezas, en este momento y por la diversidad y complejidad del acervo que posee, los expertos en materia de tasación de obras de arte Luis Fiore Degli Uberti y Sofía Hepner se realizan una minuciosa y completa evaluación de todas las piezas de valor patrimonial, desde hace ya unos meses. Esta labor la llevan adelante de manera desinteresada y que no implica erogación para nuestra institución”, puntualizó.

“Dicho presupuesto es suficiente en cuanto a parte de la prevención. Pero pensamos que podríamos incluir una póliza de seguro para las piezas, en nuestro presupuesto del año que viene, una vez que contemos con la evaluación final de todas ellas”, dijo Morselli.

La Secretaría Nacional de Cultura, a través de su Dirección General de Patrimonio Cultural, quedó en responder las preguntas de nuestro medio sobre la seguridad de los museos estatales y del Archivo Nacional de Asunción. Mientras, varios museos paraguayos, dentro y fuera de la capital, tal vez se adecuen al lema que hoy está utilizando el Museo Nacional de Río de Janeiro para recuperar fuerzas: “No estamos de luto, pero sí en la lucha”.

El Centro Cultural de la República El Cabildo está ubicado en el centro de Asunción. (Ciencia del Sur)

 

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Director de Ciencia del Sur y presidente de Asincyt. Periodista y divulgador, estudió filosofía en la Universidad Nacional de Asunción, UNA. Tiene diplomados en filosofía medieval y relaciones internacionales. Es pionero en periodismo científico en Paraguay. Condujo los programas de radio El Laboratorio, con temática científica (Ñandutí) y ÁgoraRadio, de filosofía (Ondas Ayvu). Fue periodista, columnista y editor de Ciencia y Tecnología en el diario ABC Color y colaboró con algunas publicaciones internacionales. Como académico hace investigación en historia y filosofía de la ciencia. Fue presidente de la Asociación Paraguaya Racionalista (APRA), secretario del Centro de Difusión e Investigación Astronómica (Cedia) y encargado de cultura científica de la Universidad Iberoamericana (Unibe). Tiene tres libros publicados.

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