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El profesor Esteban Ferro Bertolotto fue la figura del último taller del Ciclo de Escritura Científica 2018 organizado por Ciencia del Sur, el Instituto de Patología e Investigación (IPI) y la Sociedad Científica del Paraguay (SCP). El disertante resaltó el pasado 30 de agosto la revisión por pares como custodia de calidad de la investigación y declaró que lo esencial es que los escritos científicos sean claros.

El Dr. Ferro, exdecano de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Asunción, destacó la importancia de publicar lo que se investiga, por lo que brindó nociones a los participantes de cómo decidir a qué revista enviar el paper.

“Cuanto más internacional sea el medio más visible será nuestra publicación”, refirió el Premio Nacional de Ciencias. “Lo importante es buscar un equilibrio óptimo entre el impacto del medio y lo razonablemente posible”, expresó el investigador.

En cuanto al estilo y redacción científica, explicó que deben ser idiomáticamente correctos, pues escribir en ciencia no nos da licencia de escribir de cualquier forma. Sin embargo, la redacción científica “no es de estilo literario, por lo que las oraciones deben ser cortas, claras y de fácil comprensión”, explicó Ferro.

El investigador emérito del PRONII afirmó que lo importante es que la redacción siga una secuencia, según las etapas de la investigación y su estructura.

Foto: Ingrid Silguero.

Hay que ser justos, no buenos

Esteban Ferro refirió que la autoría es la contribución intelectual relevante al trabajo, no remunerada de manera adicional, y en el que un autor es capaz de defender la totalidad de su contenido. Los traductores y los técnicos no pueden ser considerados como autores, puntualizó. Para ayudarnos a decidir en este aspecto recomendó hacerse la pregunta: ¿si lo sacamos del juego, la publicación existiría?

Sentenció que hay que ser justos no buenos con una investigación científica.
Algo que deberíamos hacer es instalar en las instituciones el respeto al trabajo, ajeno mencionó Ferro.

Armando el rompecabezas

Sobre la formulación de títulos, recomendó escribirlos al final, ya que deben reflejar todo el trabajo. Lamentó que en algunas instituciones se sigan exigiendo títulos al comienzo de una investigación y aseveró que no se deben nombrar empresas, marcas o abreviaturas poco conocidas.

“Los títulos tienen que ser descriptivos, pero no tomografías 3D. No deben perder su carácter de generalización”, aseguró el disertante.

Respecto a la escritura del paper, el doctor en química y bioquímica explicó que un resumen refleja la naturaleza y el alcance del trabajo, colabora en la proporción de datos para su indexación, describe el estado del problema y el propósito de la investigación. Además, muestra el plan teórico experimental usado y presenta los principales hallazgos y conclusiones.

Recomendó que este apartado sea conciso y autoexplicativo y, al igual que el título, escrito al final para que refleje el contenido real de la investigación.

La introducción por su parte, debe contener los antecedentes y la justificación del estudio. Seguidamente, en materiales y métodos se detalla con precisión los pasos que se han seguido para obtener los resultados.

Ferro distinguió resultados de datos: los primeros implican una interpretación de los datos, sin embargo los datos son los hechos, los números, sin ninguna interpretación.

“La discusión suele ser de las partes más difíciles de hacer”, según el químico, ya que se debe poner en contexto lo que la ciencia dice al respecto de la investigación.

Relación con el editor

Foto: Ingrid Silguero.

Una vez terminado el paper y decidida la revista, el conferencista compartió algunas recomendaciones a la hora de corresponder con el medio científico.

Aseveró que “no se negocia con el editor, y en lo posible debemos hacerle querer nuestro manuscrito, tratando de seguir los formatos y extensiones a los que está acostumbrado según su medio”.

Un editor revisará si el artículo encaja con la línea editorial de la revista, luego lo pasará a un editor asociado (EA), para luego asignar a dos pares que lo revisarán ad honorem, pues este trabajo es considerado un mérito.

En cuanto a las exigencias estrictas de algunas instituciones locales, sobre todo en el proceso de elaboración de tesis, recomendó adecuarse y darles “el gusto, pues el 99% de las tesis de Paraguay no saldrán de un estante”.

Al adaptar una tesis a un artículo científico se adecua el título a algo más general. “La publicación no tiene por qué tener el mismo título que la tesis”, sentenció Ferro.

“Hay que desprenderse de algunas reglas”, señaló el investigador, teniendo en cuenta que históricamente “la investigación no surgió en la universidad sino en sociedades con intereses comunes”. En la universidad al principio se aprendían dogmas, recordó el investigador.

Proyecto en conjunto

El Ciclo de Escritura Científica es un proyecto en conjunto entre Ciencia del Sur, la SCP y el IPI. Contó con el apoyo del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el Benjamin Franklin Science Corner y la Embajada de Estados Unidos en Paraguay.

Arrancó a finales de julio y terminó hace unos días. Entre los profesores estuvieron: Antonio Cubilla (Ciencias Médicas y Salud), Alberto Yanosky (Ciencias Biológicas y Conservacionismo), Mónica Ruoti (Ciencias Sociales y Humanidades), Antonieta Rojas de Arias (Ciencias Naturales y Salud), Benjamín Barán (Física, Ingeniería y Matemática) y Esteban Ferro (Química y Bioquímica).

De las jornadas semanales participaron estudiantes, profesores e investigadores de varias universidades y profesiones.

 

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