“Hay una clarísima correlación entre conocimiento científico y ateísmo”

4
1053
5 min. de lectura
ciencia ateismo
El Dr. Alberto de la Torre, reconocido físico nuclear argentino. (Gentileza)

Para el físico Alberto Clemente de la Torre no hay vuelta que dar: existe una correlación clave entre ateísmo y avance del conocimiento, y los científicos creyentes no aplican correctamente el método de la ciencia.

El profesor emérito de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UMP) es un científico militante del ateísmo, tanto que sugiere a los no creyentes tener más sexo para procrear. Ve al ateo como una persona comprometida tanto con la realidad como con la verdad y que debe inspirar con el ejemplo de vida.

Ya no publica en el European Journal of Physics, en Foundations of Physics o en el American Journal of Physics como lo hacía y, aunque ya está jubilado, todavía investiga sobre los fundamentos de la mecánica cuántica y califica como fascinante el presente y futuro de las ciencias físicas.

Luego de haber estudiado y trabajado en la Universidad de Córdoba, Universidad de Drexel (EE. UU.), en la Universidad de Cornell y en la Universidad de Heidelberg (Alemania), el Dr. de la Torre hoy dice estar retirado, pero sigue dando de qué hablar. Desde hace un tiempo dirige la cátedra “Física en perspectiva humanista” en la UMP, donde fusiona ciencia y filosofía.

Publicó decenas de artículos científicos en diferentes revistas y tiene cuatro libros: Física cuántica para filósofos, en el Fondo de Cultura Económica, Física en perspectiva humanística, Universo sin dioses y Meditaciones ateas. Llegó a la vicepresidencia de la asociación civil Ateos Mar Del Plata.

Ciencia del Sur habló unos minutos con él para tratar sobre la no creencia entre la comunidad científica.

-¿En qué está trabajando actualmente? ¿Sigue investigando y asesorando a estudiantes?

Hace ya un par de años que estoy jubilado de la universidad y del CONICET, pero uno no se jubila de una pasión y sigo haciendo lo mismo, pero con menor intensidad.

Sigo investigando en los fundamentos de la mecánica cuántica y en física general, pero me preocupo menos en publicar esas investigaciones. También hago docencia con un curso de posgrado de Física en Perspectiva Humanística. Ya no dirijo estudiantes pero sí participo como jurado de tesis doctorales.

-Varias décadas después de enseñar e investigar ciencias físicas, ¿cuál puede decir que es el principal aporte o legado que deja?

Esto no es fácil de evaluar. Con media centena de publicaciones científicas he contribuido a fertilizar el estrato de la ciencia. Algunas de estas publicaciones han tenido un impacto significativo y otras no, pero creo que lo relevante es haber participado en mantener viva la base sociológica científica.

Además de la producción científica hay dos aspectos que valoro: uno es la formación de científicos que actualmente tienen muy buen desempeño a nivel internacional y el otro es haber contribuido a la divulgación de la física en ámbitos intelectuales humanísticos y en el público en general.

En general, puedo aplicar al ámbito académico-científico y en mi caso personal aquella acertada idea de Karl Marx: “De cada cual según sus capacidades y a cada cual según sus necesidades”. Yo le he dado a la universidad, al país, y a la comunidad científica internacional lo que he podido, y he recibido de ellos todo lo necesario para mi desarrollo profesional.

Creo que todos los que se quejan de no tener los medios para avanzar en realidad están escondiendo su incapacidad.

-¿Cómo evalúa este momento de la historia para la física en general y para la física cuántica y de ondas gravitacionales en particular?

Es un momento fascinante. Haber podido observar las ondas gravitacionales predichas por la teoría de la relatividad general de Einstein hace un siglo es un tour de force espectacular. Por otro lado, la ontología sugerida por la teoría de campos cuánticos, donde la realidad es vista como una permanente creación y aniquilación de partículas virtuales, brinda una maravillosa imagen de la existencia con amplio soporte empírico.

Sin duda, el futuro de la física promete más sorpresas cuando se unifiquen estas dos grandes teorías científicas. Los que predecían el “fin de la historia” eran realmente míopes culturales.

-En países teocráticos, el ateísmo no sólo está penalizado, se castiga con la pena de muerte en algunos casos. ¿Muere gente a consecuencia de su filosofía atea en nuestra era?

Existen pocos casos aislados, pero lo más preocupante es que se sigue matando en nombre de Dios. No debemos olvidar que la guerra entre Israel y el mundo árabe, las guerras entre sunitas y chiitas, los ataques terroristas en Europa y Estados Unidos son todas manifestaciones de guerras de religión que tienen su base ideológica en las diferentes Sagradas Escrituras (Biblia, Torá, Corán).

La combinación de religión con el poder poder político y militar es letal y mientras ésta exista no habrá paz en el mundo.

-¿Sufrieron los ateos por ser ateos en los últimos siglos? Algunos autores creyentes sostienen que los librepensadores más perguidos eran cristianos o creyentes.

No creo que sea así, pero toda persecución por motivos ideológicos es una aberración, ya sea por ser creyente o ateo. El dato cuantitativo de saber si son más los ateos perseguidos que los creyentes es, para mí, irrelevante.

El Dr. Alberto de la Torre “cree” en el amor. Aquí una foto de la boda con su actual esposa, Yolanda Herren. (Gentileza)

-En el siglo XXI, en muchos países existen democracias donde se respeta la libertad de culto o credo. ¿Se respeta a los ateos en nuestras sociedades? ¿Es importante que los ateos se hagan visibles?

Muchas legislaciones contienen la libertad de culto en forma explícita pero ignoran la libertad de no-culto. Los ateos son generalmente ignorados en encuestas y formularios.

En Argentina, los ateos representan la segunda minoría después de los católicos y son mucho más numerosos que los protestantes, testigos de Jehová, judíos, etc. Sin embargo, estos grupos religiosos tienen mucha mayor presencia.

Por eso es importante que los ateos nos movilicemos, para obtener el lugar que nos corresponde en la sociedad.

-¿Qué realmente significa ateísmo?

Ser ateo es más que simplemente negar la existencia de Dios: no solo es una opción ontológica que analiza la existencia de las cosas. También propone una ética humanista no basada en el miedo ni el castigo.

En lo epistemológico el ateísmo enfrenta las verdades reveladas de la religión con aquéllas fundadas de la ciencia. En lo vivencial busca la felicidad, el bien y la justicia en este mundo, porque no hay otro.

Resumiendo: ser ateo es un compromiso con la realidad, con el bien, con la verdad y con la felicidad.

-Algunos ateos se declaran agnósticos públicamente para ahorrarse argumentos y posibles presiones. ¿Cómo ve esta postura?

La opción agnóstica de negar el juicio basada en la imposibilidad de demostrar con rigor absoluto la existencia o inexistencia de Dios (o de cualquier cosa) sería la más racional si hubiese igualdad de pruebas a favor y en contra de la existencia de Dios.

Esto no es así: las pruebas de la existencia de Dios son ínfimas (y falaces) mientras que hay infinidad de pruebas de su inexistencia. La opción más racional es el ateísmo, no el agnosticismo.

-¿Es verdad que hay una tendencia hacia el ateísmo en ciertos grupos sociales? Digamos, ¿son los científicos más proclives al ateísmo o no necesariamente? ¿Qué dice de los científicos que son muy creyentes? ¿Tienen disonancia cognitiva u otra cosa?

Hay una clarísima correlación entre el conocimiento científico y el ateísmo. Una encuesta hecha en la National Science Foundation de USA demuestra que más del 90 % de los “top scientists” no son religiosos (entre los biólogos, superó el 95 %). El mismo resultado se encontró en la Royal Society de Londres.

En una encuesta realizada en Argentina (por el equipo de Fortunato Mallimaci) se ve que el ateísmo aumenta junto con el nivel educativo. Si existen algunos científicos que creen en Dios es porque no aplican el método científico al caso en cuestión. Son semicientíficos.

-En un estudio de la Universidad de Malasia y otra de Estados Unidos se encontró evidencia del bajo índice de natalidad de los ateos comparados proporcionalmente con grupos de cristianos y otros religiosos. Los no creyentes procrean menos, por lo que habría una tendencia a la disminución de ateos. ¿Qué opina al respecto?

Posiblemente se encuentre lo mismo comparando científicos, intelectuales, pensadores y filósofos con ignorantes. Lo ́único que se me ocurre es decir a los ateos que cojan más: una nueva y agradable militancia.

El Dr. de la Torre dando un “salto de fe” en la idoneidad de los fabricantes de cuerdas y arneses. (Gentileza)

-¿Qué problemas o desafíos enfrentan, a su modo de ver, hoy, los ateos alrededor del mundo?

El mayor problema es la frustración que se encuentra en la lucha contra los prejuicios, contra la soberbia del ignorante, contra la irracionalidad y contra la estupidez. Frente a esa frustración, el ateo no debe abandonar nunca su racionalidad y resaltar sus valores éticos. Lo mejor que podemos hacer es presentarnos como ejemplos de ética, de tolerancia, de simpatía, de alegría de vivir, de pensamiento crítico.

En fin, ser buenas personas. Eso puede convencer más que mil argumentos correctos.

¿Qué te pareció este artículo?

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (28 votos, promedio: 4,43 de 5)

Compartir artículo:
Artículo anteriorChilenos celebrarán sus cielos con Día de la Astronomía
Artículo siguienteCiencia Abierta 2018 arranca con los elementos constitutivos del universo
Director de Ciencia del Sur y presidente de Asincyt. Periodista y divulgador, estudió filosofía en la Universidad Nacional de Asunción, UNA. Tiene diplomados en filosofía medieval y relaciones internacionales. Es pionero en periodismo científico en Paraguay. Condujo los programas de radio El Laboratorio, con temática científica (Ñandutí) y ÁgoraRadio, de filosofía (Ondas Ayvu). Fue periodista, columnista y editor de Ciencia y Tecnología en el diario ABC Color y colaboró con algunas publicaciones internacionales. Como académico hace investigación en historia y filosofía de la ciencia. Fue presidente de la Asociación Paraguaya Racionalista (APRA), secretario del Centro de Difusión e Investigación Astronómica (Cedia) y encargado de cultura científica de la Universidad Iberoamericana (Unibe). Tiene tres libros publicados.

4 Comentarios

  1. Este es el punto donde no coincido completamente. La ciencia no te lleva al ateísmo, ni tampoco se ocupa de la dimensión mística ( hasta ahora) la ciencia es un proceso para develar leyes y conocer los mecanismos del universo. La ciencia no abarca todas las dimensiones de la realidad. Asi como el fundamentalismo religioso, el pseudocientificismo ateo fundamentalista tiene también sus dogmas limitantes. La Ciencia tiene un proceso único y universal, por eso científicos musulmanes, cristianos, ateos, budistas o de la religión que fuera, están de acuerdo en los mismas postulaciones científicas. No tienen uno que negar la existencia de Dios para convertirse en cientifico así tampoco un músico poeta que aspira ser científico no se le exige que deje de decir que es “más facil llegar al sol que a tu corazón”. Un Poeta y además cientifico tiene una visión mucho más completa de la vida, que solo un científico, o solo un poeta. Hay un curso de la Universidad de Edimburg “Science, Religion and Philosophy” donde se trata de esos temas. Yo me certifique en eso y podría dar una charla al respecto.

  2. Si en la formulación de los numerosos dioses que la humanidad ha creado, se hacen afirmaciones acerca del mundo natural, entonces la ciencia tiene mucho que decir al respecto. Si se habla de un dios creador y regidor de universos y que interacciona con su creación, eso es definitivamente algo que la ciencia puede (y debe) investigar.
    Un universo creado y regido por un dios trascendente, no es igual a uno surgido naturalmente y sometido solamente a las leyes de la física.
    Si en el análisis de estas cuestiones surge que este universo luce como surgido naturalmente y sin indicios de la injerencia de divinidad alguna, pues ¿por qué es que no hemos de decir que “la ciencia te lleva al ateísmo”?

    • ¿Cómo se pude ser más o menos racional con algo científicamente irrelevante? ¿Cuántos artículos científicos que prueban la existencia o no de dios puedes encontrar en revistas científicas? Me parece más bien que tu educación, tus vivencias te lleva al teísmo “la ciencia te lleva al ateísmo” se corresponde con una “Falacia de la causa simple” si nos ponemos estrictos.

  3. Leí la nota con entusiasmo ya que no puedo negar que es un tema que me apasiona. Las creencias. Además, coincide con que estaba ojeando un libro que guarda relación con lo expuesto: Ciencias versus Religión, Un falso conflicto de Jay Gould, lo cito no con fines de establecer un argumento de autoridad, tampoco voy a aburrir con una lista de sus trabajos ni donde los publicaba, como parece ser costumbre siempre que se desee brindar una perspectiva en ciencias sociales o áreas afines, en muchas áreas de la ciencia nos hemos acostumbrado mucho a “la verdad por referencia”.
    Antes que nada, quiero dejar en claro de que estaré mezclando de manera descuidada sentencias emotivistas y positivistas con la mera intención de construir una opinión integral, es decir humana.
    Veamos, “los científicos creyentes no aplican correctamente el método de la ciencia” para revisar esta sentencia se puede recurrir a un juez implacable: la historia. Para este punto utilizare razonamiento deductivo, diremos que por definición «si no se aplica correctamente el método de la ciencia se consiguen conclusiones inútiles». Por reducción al absurdo, usando lógica deductiva se pueden mencionar algunos contraejemplos a esta sentencia de científicos creyentes que hicieron contribuciones científicas útiles e importantes: Galileo, Newton, Leibniz, Darwin, Thomas Huxley, John Haldane, Pascal, Lemaître, Mendel, Ramanujan entre otros. Por lo tanto, esta sentencia es engañosa y lo que están intentando hacer según lo interpreto es dar un juicio de valor (emotivismo) de que tener creencias religiosas es malo. Es común esto en entornos “científicos”, me encontré con cosas como esas al entrar a estudiar biología, declararse ateo era casi una moda por defecto. Igual, nunca deje de reflexionar al respecto. Siendo justo, considerando la sentencia como una tesis y atendiendo a su antítesis como síntesis podemos afirma de que tal sentencia es tan validad como decir que: ser fanático no es malo (emotivismo). De todos modos, esa sentencia al parecer entusiasmo más al entrevistador que al entrevistado, la ciencia como oficio enseña sobre todo las naturales enseña a tener prudencia y humildad con las sentencias, la naturaleza siempre tiene sus caprichos, supongo que eso obedece justamente al ministerio al cual se responde como lo diría Jay Gould.

    Destaco algunas expresiones del entrevistado:
    “¿Sufrieron los ateos por ser ateos en los últimos siglos? Algunos autores creyentes sostienen que los librepensadores más perguidos eran cristianos o creyentes.
    No creo que sea así, pero toda persecución por motivos ideológicos es una aberración, ya sea por ser creyente o ateo. El dato cuantitativo de saber si son más los ateos perseguidos que los creyentes es, para mí, irrelevante.”

    “-¿Qué realmente significa ateísmo?

    Ser ateo es más que simplemente negar la existencia de Dios: no solo es una opción ontológica que analiza la existencia de las cosas. También propone una ética humanista no basada en el miedo ni el castigo.
    En lo epistemológico el ateísmo enfrenta las verdades reveladas de la religión con aquéllas fundadas de la ciencia. En lo vivencial busca la felicidad, el bien y la justicia en este mundo, porque no hay otro.
    Resumiendo: ser ateo es un compromiso con la realidad, con el bien, con la verdad y con la felicidad.”
    Enfatizo al respecto de que justamente un ateo que se dedicaba a la lógica y sentó bases formales importantes en el positivismo lógico, me refiero a Bertrand Russell protagonizo del mismo modo ideas emotivistas, ya que como se sabe además de dedicarse a la matemática y filosofía era humanista. El emotivismo sostiene que la relevancia de las creencias radica en que en estas están las raíces de los sistemas morales y que estas ultimas no pueden ser sometidas a juicios formales positivistas del tipo, esto es verdad, esto no es verdad. El positivismo lógico es incapaz de abordar asuntos morales porque estas tienen sus raíces en las creencias. Eso significa en cierto modo que siendo ateo o no-ateo puedo afirmar con la misma autoridad (moral) que “no me gusta que me mientan”. Sin embargo, no puedo decir científicamente de que es verdad que este mal engañar, muchos animales utilizan el engaño como mecanismo de supervivencia (ver mulleriano mimetismo y batesiano).
    También creo que decir soy ateo no significa que no se tiene creencias, al contrario de lo que muchos piensan, por que afirma eso en un sentido ontológico y filosófico sería decir que se carece de moral ya que el consenso en filosofía analítica es que la moral se basa en creencias y hasta donde sé no hay sentencia científica al respecto.

    Con relación a:
    “-Algunos ateos se declaran agnósticos públicamente para ahorrarse argumentos y posibles presiones. ¿Cómo ve esta postura?
    La opción agnóstica de negar el juicio basada en la imposibilidad de demostrar con rigor absoluto la existencia o inexistencia de Dios (o de cualquier cosa) sería la más racional si hubiese igualdad de pruebas a favor y en contra de la existencia de Dios.
    Esto no es así: las pruebas de la existencia de Dios son ínfimas (y falaces) mientras que hay infinidad de pruebas de su inexistencia. La opción más racional es el ateísmo, no el agnosticismo.”
    En el positivismo, la lógica matemática es un recurso para mostrar la falsedad o verdad de una sentencia, a esto se le llama racionalismo en filosofía y se relaciona con el idealismo. Resulta que cuando se realiza estos abordajes se hacen ciertas definiciones que permiten finalmente llegar a ciertas conclusiones que a veces son útiles y otras no… con este recurso jugaba Copleston siempre que intentaba abordar la idea de Dios siguiendo un camino positivista, también lo hizo Bayes cuando planteo su famoso teorema y de alguno modo Newton, Leibniz o Albert Einstein cuando hablaba del dios de Espinoza. En resume todo dependerá de como definas a Dios como punto de partida para poder demostrar o no su existencia. Es por eso por lo que el entrevistado dice que la postura agnóstica sería la más racional, tal sentencia se trabaja de muy buen modo en el relato de “La estrella” de Arthur C. Clarke. De todos modos, es muy importante que dejemos claro de que la religión no puede ni necesita demostrar la existencia de Dios, solo debe creer, es incluso de mal gusto e incoherente intentar hacerlo. También ocurre que muchos científicos creen que no es necesario, es esta interrogante ni siquiera es una pregunta científica en sentido estricto. Considerarlo una interrogante científica es común cuando no se tiene como oficio diario la ciencia.

    “-En un estudio de la Universidad de Malasia y otra de Estados Unidos se encontró evidencia del bajo índice de natalidad de los ateos comparados proporcionalmente con grupos de cristianos y otros religiosos. Los no creyentes procrean menos, por lo que habría una tendencia a la disminución de ateos. ¿Qué opina al respecto?
    Posiblemente se encuentre lo mismo comparando científicos, intelectuales, pensadores y filósofos con ignorantes. Lo ́único que se me ocurre es decir a los ateos que cojan más: una nueva y agradable militancia.”
    Esto no solo es verdad, también es jocoso, la duda es una de las mayores virtudes del agnosticismo y el exceso de confianza supongo que debes estas asociado con reflexionar poco sobre las cosas. Es muy importante creer que reproducirse es bueno (emotivismo).
    “-¿Qué problemas o desafíos enfrentan, a su modo de ver, hoy, los ateos alrededor del mundo?
    El mayor problema es la frustración que se encuentra en la lucha contra los prejuicios, contra la soberbia del ignorante, contra la irracionalidad y contra la estupidez. Frente a esa frustración, el ateo no debe abandonar nunca su racionalidad y resaltar sus valores éticos. Lo mejor que podemos hacer es presentarnos como ejemplos de ética, de tolerancia, de simpatía, de alegría de vivir, de pensamiento crítico.
    En fin, ser buenas personas. Eso puede convencer más de que mil argumentos correctos.”
    Es curiosos que la idea de Dios es justamente el ideal moral de un grupo humano que cree en uno, por dar un ejemplo no cristiano, Thor para los vikingos era un guerrero valiente y justamente esta es una virtud destacada para estas sociedades. Con relación al consejo del entrevistado creo que no se debe limitar únicamente a ateos, debemos buscar virtudes que nos engrandezcan como especie (emotivismo).

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here