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El 12 de febrero es el aniversario del nacimiento de un naturalista que cambiaría la historia de la ciencia: Sir Charles Darwin. En diferentes ciudades y especialmente en internet se celebra, por ello Darwin Day, para homenajear al científico.

El biólogo británico, nacido en Shrewsbury en 1809, revolucionó el conocimiento humano con la publicación de su libro El origen de las especies. En esa obra, Darwin introdujo el concepto de selección natural para explicar la evolución de las especies. Si bien El Origen fue su libro más renombrado, su obra no se limita al mismo.

La vida de Charles Darwin estuvo cargada de grandes aventuras; siendo su viaje alrededor del mundo en el Beagle (de 1831 a 1836) la fuente principal de sus anécdotas. El mismo da testimonio de esto en su Autobiografía, donde describe ese periplo como el más importante de su vida. A lo largo de su travesía recopiló en sus anotaciones una enorme cantidad de información.

La iniciativa Darwin Day tiene campañas internacionales. (Darwinday.org)

Una de las cualidades de Darwin era la minuciosidad en la recopilación de datos, lo que podemos ver especialmente en El Origen de las especies. El Origen cuenta con secciones en las que expone importantes hallazgos de otros naturalistas, a quienes cita, y secciones en las que incluye sus propios hallazgos. Debido a que El Origen no escatima en líneas para explicar el contenido, la lectura puede resultar un tanto laboriosa. Sin embargo, su estilo detallado también facilita que el contenido sea apreciable por quienes no son especialistas. [1]

Durante su larga estadía en América, Darwin mantuvo contacto con un gran amigo, John Stevens Henslow, quien a su vez, y a medida que recibía información sobre los hallazgos de Charles, compartía los descubrimienros de Darwin con la comunidad científica de Inglaterra, sin que el naturalista lo supiera. Este hecho llevó a que a su vuelta a Inglaterra, Darwin ya haya sido reconocido como un gran científico, incluso mucho antes de que el famoso libro El Origen sea publicado.

A su regreso, Darwin se dedicó a trabajar en sus apuntes y publicar más resultados de sus investigaciones. Sus trabajos abarcaron varias disciplinas, incluyendo la botánica, la zoología y la geología. Cada trabajo llevó un tiempo considerable para su publicación. Por ejemplo, su estudio sobre cirrípedos (cierto tipo de crustáceos) le llevó cuatro años, al igual que su investigación sobre Variation of Animals and Plants under Domestication y, por supuesto, El Origen; que estuvo en el escritorio unos 20 años antes de salir a la luz.

El viaje con el bergatín Beagle marcó para siempre a Charles Darwin. Reproducción del Beagle, por R. T. Pritchett. (Wikicommons)

Algunas de las muchas otras publicaciones realizadas por Darwin fueron: Biological observations in South America (1846), The Structure and Distribution of Coral Reefs , Variation of Animals and Plants under Domestication, Fertilisation os Orchids, Climbing Plants, Descent of Man.

En cuanto a su vida personal, es sabido que la salud de Charles siempre estuvo muy afectada. El mismo cuenta que antes de emprender su viaje con el Beagle, le aquejaba un fuerte dolor en el pecho, información que no proporcionó a nadie en su momento, por miedo a que su viaje sea truncado.

Al regresar a Inglaterra, la escritura de sus trabajos eran detenidas en repetidas ocasiones (a veces hasta por ocho meses), debido a su débil condición de salud [2]. Su enfermedad llegó al punto de impedirle ir al entierro de su padre.

Charles Darwin en su juventud disfrutaba de la pintura, de la música y de la literatura. Le encantaba leer a Shakespeare y la música le relajaba [2]. Sin embargo, con el correr de los años y debido a que estuvo inmerso en el trabajo científico por mucho tiempo, esas pasiones presentes en su juventud fueron quedando atrás.

La música solo lo hacía pensar en más y más trabajo y leerle a Shakespeare le parecía intolerable. “Mi mente parece haberse convertido en una maquina que elabora leyes generales a partir de enormes cantidades de datos…”, se cuestionaba [2,3].

En relación a la publicación de El Origen, Darwin señaló que estuvo conforme con el retraso de aproximadamente 20 años que esta sufrió. A pesar de que su teoría sobre la selección natural ya estaba concebida en el año 1839, en varias ocasiones intentó explicar a dos amigos cercanos también científicos, quienes lo escucharon con interés, pero no concordaban.

El apasionado de la ciencia

Apuntes de Charles Darwin (izq.) y estatua del joven estudiante. (Wikicommons)

El hecho de que el científico Alfred R. Wallace haya llegado a las mismas conclusiones que Darwin, sin dudas facilitó la recepción de la teoría. Además de eso, si El Origen hubiese sido publicado mucho antes, Darwin señaló que el tamaño del ejemplar hubiese sido cuatro o cinco veces mayor y pocas las personas habrían tenido paciencia para leerlo [2,3].

Descent of man, publicado en el año 1871, relataba las características del hombre y el parecido con las demás especies. Este libro pudo haber causado igual revuelo que El Origen, debido a las evidencias que indicaban que el hombre descendía de alguna forma preexistente. Sin embargo, fue publicado solamente cuando muchos naturalistas ya habían aceptado plenamente la teoría de la evolución de las especies.

Para escribir este libro, Darwin empleó tres años, de nuevo debido principalmente al deterioro de su salud.

Según el propio Darwin, su éxito como hombre de ciencia fue determinado por diversas cualidades y condiciones mentales, entre las cuales cita: la pasión por la ciencia, la paciencia ilimitada para reflexionar largamente sobre cualquier tema, la laboriosidad en la observación y recolección de datos, y una mediana dosis de inventiva así como sentido común [2,3].

Durante su vida científica, se relata que Darwin se sentía mortificado debido a las grandes críticas a las cuales estuvo expuesto, inclusive porque -en ocasiones- se sintía sobrevalorado. Sin embargo, en una carta dirigida a su familia, Darwin escribió que no podía dar a su vida mejor utilidad que la de añadir algo a la ciencia natural [2,3].

La imponente obra de Darwin sin duda contiene algunas de las ideas más revolucionarias e influyentes de la historia. Charles Darwin resume con su típica austeridad su visión de la misma en las siguientes palabras:

This I have done to the best of my abilities, and critics may say what they like, but they cannot destroy this conviction”.

 

Referencias

  1. Charles Darwin. The Origen of the species. London,1859.
  2. Autobiography of Charles Darwin. With original omissions restored Edited with Appendix and Notes by his grand-daughter Norah Barlow. London;1958.
  3. Darwin, Francis ed. 1887. The life and letters of Charles Darwin, including an autobiographical chapter. London: Volume 1

 

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