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Nuestra región tiene tres premios Nobel de ciencias —todos ellos argentinos. Olvidados por muchos, Bernardo Houssay, Luis Federico Leloir y César Milstein fueron pioneros en sus áreas y mostraron que se podía hacer investigación desde Sudamérica. Se dedicaron a cultivar la ciencia y hoy figuran en la historia universal por sus trabajos.

“Los países ricos son ricos porque dedican dinero al desarrollo científico y tecnológico, y los países pobres lo siguen siendo porque no lo hacen. La ciencia no es cara, cara es la ignorancia”, afirmaba Houssay.

El subdesarrollo está ligado a la falsa creencia, vigente todavía, de que la ciencia es para los países más desarrollados y que los nuestros deben conformarse con copiar o comprar conocimiento generado afuera.

Ciencia del Sur nace en medio de las tradicionales disputas políticas de Sudamérica, con recortes a la investigación en algunos casos y con incentivo en otros.

Paraguay, donde nuestro diario tiene su redacción principal, invierte apenas el 0,13% del PIB en Investigación y Desarrollo. Concluyó 2016 con 516 investigadores categorizados por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), pero el país necesita al menos 5 mil científicos para llegar a la media regional.

El caso de Paraguay es paradigmático. De no tener tradición científica, pasa a disponer de al menos USD 25 millones anuales para investigación, con su programa ProCiencia, que pretende extenderse hasta el 2018.

Somos conscientes de que el periodismo científico y la divulgación son herramientas poderosas para la democratización del conocimiento y la formación de una masa crítica más sofisticada.

Por ello, apostamos por un portal abierto, innovador y riguroso en cuanto al desarrollo de sus contenidos. La ciencia no es individual y no puede crecer si no existe una comunidad que la sostenga. Esta comunidad no solamente está formada por los científicos, sino también por los gestores del conocimiento, los divulgadores, los periodistas científicos y los consumidores de ciencia.

Ciencia del Sur nace con el objetivo de profundizar la comunicación científica, involucrar a los investigadores y permitir que la ciudadanía sudamericana tenga una relación directa con sus científicos.

El método científico y el pensamiento crítico son herramientas para entender la realidad, y nos oponemos a cualquier intento autoritario o seudocientífico de ningunear la investigación y el avance del conocimiento.

La ciencia no tiene fronteras, pero sí obstáculos que superar. Si la ignorancia nos cuesta muy caro, nosotros proponemos que “la evidencia salga a la luz”, para que nuestras sociedades se puedan beneficiar de esta gran música y aventura que es el descubrimiento de lo que nos rodea.

Ciencia del Sur agradece a todo su plantel de periodistas, científicos, filósofos, historiadores y divulgadores que sueñan con una Sudamérica alfabetizada tecnocientíficamente y le dice ¡gracias al siglo XXI por esta oportunidad!

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4 Comentarios

  1. Felicitaciones una iniciativa que nos visibiliza a los científicos de sudamérica es muy importante. Desde Paraguay les congratulo exitos. Dra. Norma Coppari (MS., ME) Investigadora Nivel II PRONII CONACYT, Paraguay.

  2. Bienvenido Ciencia del Sur!
    Sin duda alguna, Ciencia del Sur es el primer medio especializado -por el nivel de formación y la calidad profesional de sus redactores- que divulgará conocimiento y ciencia desde el Paraguay hacia el mundo envolvente. Su sola aparición ya es un hito y de seguro cumplirá un gran papel que beneficiará a la producción científica paraguaya.
    Ojalá contribuya en gran medida con el objetivo mencionado en el editorial y que apunta a la democratización del conocimiento y la formación de una masa crítica más sofisticada

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